El puente que promete terminar con las filas eternas entre Neuquén y Cipolletti ya empezó a levantarse
Durante años, para miles de automovilistas del Alto Valle, el sector de los puentes carreteros fue sinónimo de frenadas, filas interminables y demoras que parecían inevitables. Esa postal comenzó a cambiar.
La obra de transformación de la avenida Mosconi avanza sobre uno de los accesos más transitados de la región y ya ingresó en una de sus etapas más importantes: la construcción de los pilotes que sostendrán el futuro viaducto elevado que reorganizará la circulación entre Neuquén y Río Negro.
Las enormes perforaciones que hoy se observan en el sector serán la base de una estructura pensada para modificar por completo el funcionamiento del tránsito en un punto donde cada día convergen miles de vehículos.
Actualmente, los equipos trabajan en la ejecución de los pilotes que sostendrán el puente elevado. Se trata de una tarea compleja y estratégica porque sobre esas bases descansará toda la estructura que permitirá separar distintos flujos vehiculares.
Según explicó el secretario de Infraestructura Urbana de la Municipalidad de Neuquén, Alejandro Nicola, el viaducto tendrá carriles elevados para ordenar el ingreso desde Cipolletti hacia la capital neuquina.
“Estamos iniciando la construcción de 48 pilotes en total”, señalaba el funcionario durante una entrevista con AM550 y explicó que serán los encargados de soportar las vigas del futuro viaducto.
Aunque gran parte de los trabajos todavía ocurre bajo tierra, la estructura comenzará a hacerse visible en los próximos meses a medida que se construyan los cabezales y luego las columnas que sostendrán el puente.
El diseño apunta a resolver uno de los principales conflictos viales del área metropolitana. Los vehículos que ingresen desde Cipolletti contarán con dos carriles elevados que avanzarán por encima de los cruces internos. Debajo de esa estructura continuarán funcionando otros dos carriles que permitirán distribuir el tránsito hacia distintos sectores de la ciudad, incluyendo las conexiones de Alderete y Primeros Pobladores.
La separación de recorridos busca evitar interferencias entre quienes ingresan a Neuquén y quienes necesitan desplazarse dentro de la ciudad.
La diferencia será especialmente visible en horarios de máxima circulación, cuando actualmente se producen largas acumulaciones de vehículos en el sector.
Debajo del futuro puente elevado se habilitarán calles que permitirán movimientos independientes para quienes circulen dentro de la ciudad, sin quedar condicionados por el intenso flujo de vehículos que diariamente se dirige hacia Cipolletti.
La nueva configuración apunta a que distintos movimientos de tránsito puedan desarrollarse en simultáneo, reduciendo los cruces que hoy obligan a disminuir la velocidad o detener la marcha.
La obra que empieza a mostrar su forma definitiva
Mientras avanzan los pilotes del viaducto, la Municipalidad también continúa con los trabajos sobre los nuevos carriles, iluminación, infraestructura vial y sectores complementarios de la denominada Gran Avenida.
La transformación integral de la vieja Ruta 22 ya permite imaginar cómo será uno de los accesos más importantes de la Patagonia cuando quede terminado.
Lo que durante décadas funcionó como un cuello de botella para toda la región comienza a mostrar una estructura completamente distinta. Y aunque todavía quedan etapas por delante, las bases del futuro puente ya están en construcción.
Por primera vez, la obra más ambiciosa sobre la Mosconi deja de verse solamente en planos y empieza a tomar forma en el lugar donde miles de personas ingresan y salen de Neuquén todos los días.
Fuente Medios




