La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) se declaró en estado de alerta, asamblea permanente y movilización frente a la crisis institucional que atraviesa la ciudad de Allen tras la suspensión transitoria de Marcelo Román en su función de intendente, aprobada por mayoría en el Concejo Deliberante, en el marco de una causa penal en la que está imputado.
En un contexto marcado por un manto de tensión debido a la negativa de Román a ser desplazado transitoriamente de la intendencia, y ante un escenario institucional de gran confusión, desde ATE se exige celeridad y garantías para las condiciones laborales de las y los trabajadores, quienes se encuentran en medio de esta situación de gran incertidumbre.
Desde el sindicato advirtieron que estos sucesos de ninguna manera pueden ser motivo para la precarización laboral y vulneración de derechos en contra de los y las trabajadoras municipales y no descartan endurecer las medidas de fuerza.
“Desde el sindicato solicitamos información precisa respecto a las autoridades municipales en vigencia, ya que estos hechos que no denotan claridad podrían sumar gravedad a la crisis que estamos atravesando, y podrían generar una posible paralización administrativa; perdida de servicios básicos, inestabilidad, vulnerabilidad y falta de garantías en las condiciones de trabajo, que nos pondrían en una situación aún peor de la que venimos atravesando”, expresó Carolina Suarez secretaria general de la seccional.
Por su parte, el delegado municipal Miguel Seguel señaló que esta mañana se acercamos a la municipalidad “para que clarifiquen la situación en la que nos encontramos debido a las declaraciones cruzadas que son de público conocimiento”.
“Solicitamos que formalmente nos precisen detalles y garantías sobre el funcionamiento de los servicios que componen las diferentes secretarias, estamos a la espera de novedades, los que salen perjudicados son los trabajadores y la comunidad ya que el panorama es muy incierto”.




