La decisión fue adoptada por los jueces Federico Sommer, Liliana Deiub y Mauricio Macagno, quienes consideraron que la resolución que había ordenado el cambio de prisión domiciliaria a preventiva no estaba debidamente fundamentada.
J.R. permanecía detenido desde el 2 de julio, cuando el juez de garantías Marco Lupica Cristo dispuso que permaneciera en prisión preventiva hasta la audiencia de cesura, en la que se definirá la pena que deberá cumplir tras el veredicto de culpabilidad.
La querella apelará la decisión
El abogado de la víctima, Carlos Caroselli, confirmó que presentará una impugnación ante el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) para intentar revertir la resolución.
Según explicó, el Tribunal de Impugnación entendió que no existían elementos suficientes para modificar la medida cautelar, ya que el acusado siempre se presentó cuando fue citado por la Justicia y continúa amparado por el principio de inocencia hasta que la condena quede firme.
Sin embargo, Caroselli manifestó su preocupación por el riesgo de fuga. “Como les dije a los jueces, este hombre no tiene nada que perder. ¿Qué pasa si llega a su casa, corta la tobillera electrónica y se va? ¿Cómo lo encontramos?”, planteó el abogado.
Un veredicto unánime
El pasado 2 de julio, luego de diez jornadas de juicio realizadas en la Ciudad Judicial de Neuquén, un jurado popular integrado por 12 personas declaró culpable por unanimidad a J.R., acusado de haber abusado sexualmente de su hijastra durante 19 años, desde que la víctima era una niña.
Durante el debate, la acusación estuvo a cargo del fiscal jefe Maximiliano Breide Obeid y la asistente letrada Cecilia Sabatte, con la adhesión de la querella representada por Caroselli.
Tras el veredicto, el juez Lupica Cristo reemplazó la prisión domiciliaria que cumplía el acusado por prisión preventiva. Esa decisión fue confirmada posteriormente por un Tribunal de Revisión, aunque ahora quedó sin efecto tras el fallo del Tribunal de Impugnación.
La audiencia de cesura, en la que se fijará la condena, aún no tiene resolución definitiva. De acuerdo con la querella, la pena no será inferior a 15 años de prisión. No obstante, Caroselli adelantó que solicitará una condena considerablemente mayor. “Vamos a pedir que lo condenen a 35 años”, afirmó.
Fuente: Medios




