La investigación por la violenta entradera ocurrida en una vivienda de Cipolletti, frente a las facultades de Medicina y Psicología, permitió identificar al delincuente que murió durante la fuga. Se trata de Franco Nicolás Padilla, un neuquino de 31 años con antecedentes penales, cuyo cuerpo fue hallado horas después dentro de un automóvil estacionado sobre la Ruta Nacional 22, en cercanías de Fernández Oro.
De acuerdo con la reconstrucción del hecho, cuatro hombres llegaron al lugar alrededor de las 5.45 de este miércoles a bordo de un Toyota Corolla. Tras descender del vehículo, ingresaron al predio y dos de ellos irrumpieron en el interior de la vivienda, donde dormían una mujer de 53 años, su hijo mayor de edad y una niña de 12 años.
Cómo ocurrió el enfrentamiento
Según la investigación, uno de los delincuentes ingresó primero al dormitorio de la mujer, a quien despertó bajo amenazas y golpes. Los gritos alertaron al hijo de la víctima, quien tomó una pistola calibre 9 milímetros y se enfrentó con otro de los asaltantes.
En medio del forcejeo, el joven efectuó un disparo que impactó en el pecho de uno de los delincuentes. Sus cómplices lo retiraron herido de la vivienda y escaparon del lugar.
Horas más tarde, Padilla fue encontrado sin vida en el asiento trasero de un vehículo abandonado sobre la Ruta 22, a unos 10 kilómetros del lugar del robo, en jurisdicción de Fernández Oro. Los investigadores confirmaron que ninguno de los integrantes de la familia sufrió heridas durante el episodio.
La hipótesis de la investigación
El abogado de la familia damnificada, Michel Rischmann, señaló que los delincuentes habrían logrado inhibir previamente el sistema de cámaras y alarmas antes de ingresar al domicilio, lo que forma parte de las líneas investigativas que analiza la Justicia.

Mientras tanto, la Policía busca identificar y detener a los otros tres sospechosos que participaron del asalto.
Un delincuente con antecedentes
Padilla ya era conocido por la Justicia neuquina. En 2020 participó de un violento ataque armado en el barrio Cuenca XV de la ciudad de Neuquén, donde un taxista, Miguel Ángel Sisterna, recibió un disparo en la cabeza mientras trabajaba.
La balacera se originó durante una persecución entre dos grupos enfrentados y el conductor quedó gravemente herido. Permaneció internado durante un largo período, perdió un ojo y logró sobrevivir.
Por ese hecho, Padilla fue condenado en octubre de 2021 a seis años de prisión efectiva como coautor de homicidio en grado de tentativa y lesiones gravísimas. Además, junto a otro de los condenados, debió afrontar una reparación económica para la víctima.
Ahora, el hombre volvió a quedar en el centro de la escena policial tras morir durante la fuga de una entradera en Cipolletti, un hecho que continúa bajo investigación.
Fuente: Medios




