Argentina registró 5.209 suicidios durante 2025, de acuerdo con el último informe del Sistema Nacional de Información Criminal (SNIC), dependiente del Ministerio de Seguridad de la Nación. La cifra representa un incremento del 22,6% respecto de los 4.249 casos contabilizados en 2024 y constituye el nivel más alto de la serie comparable.
La tasa nacional pasó de 9,7 a 11,8 casos cada 100.000 habitantes. En el mismo período, la tasa de homicidios dolosos fue de 3,6 cada 100.000 habitantes, lo que evidencia una marcada diferencia entre ambos indicadores.El crecimiento también es significativo si se observa el período más extenso. Según los datos analizados por el Observatorio de Política Criminal a partir del SNIC, los suicidios pasaron de 3.304 casos en 2017 a 5.209 en 2025, un aumento cercano al 58% en términos absolutos.

Uno de los principales focos de preocupación está puesto en los jóvenes. Si bien el informe correspondiente a 2025 todavía no cuenta con el desglose completo por edades, los últimos datos disponibles, correspondientes a 2024, muestran que el 45,3% de los suicidios registrados ese año correspondió a personas de entre 15 y 34 años.
Dentro de esa franja se contabilizaron 561 casos entre jóvenes de 20 a 24 años, 567 entre personas de 25 a 29 y 486 entre quienes tenían entre 30 y 34 años. En los adolescentes de 15 a 19 años también se registraron alrededor de 380 casos anuales en los últimos años de la serie analizada.
A partir de estos datos, el Observatorio de Política Criminal señaló que el suicidio pasó a ocupar el primer lugar entre las causas de muerte en el grupo de 15 a 34 años, desplazando a los siniestros viales. Sin embargo, se trata de una conclusión basada en los últimos datos desagregados por edad disponibles, por lo que todavía resta conocer cómo se distribuyeron los casos de 2025.

El abogado y especialista en política criminal Ariel Larroude, responsable del informe del Observatorio, planteó que el aumento de los suicidios debe analizarse junto con la evolución de otras formas de violencia. Según su interpretación, mientras los homicidios muestran una tendencia descendente, los suicidios presentan un crecimiento sostenido, lo que plantea nuevos desafíos para las políticas públicas de prevención.
Los especialistas advierten, de todos modos, que el suicidio es un fenómeno complejo y multicausal. Factores vinculados con la salud mental, los vínculos sociales, los consumos problemáticos, las dificultades económicas u otras situaciones de vulnerabilidad pueden intervenir de distintas maneras, pero no permiten establecer por sí solos una relación causal directa con cada caso.
La distribución territorial también presenta diferencias importantes. En 2025, la tasa nacional fue de 11,8 casos cada 100.000 habitantes. Entre las jurisdicciones con mayores tasas se ubicaron Entre Ríos, con 20,8; San Luis, con 18,9; Salta, con 17,4; Santa Cruz, con 16; y Catamarca, con 14,2. En el otro extremo, las tasas más bajas fueron registradas en Río Negro, con 6,5 casos cada 100.000 habitantes; Neuquén, con 7,8; Corrientes y la Ciudad de Buenos Aires, con 8; y Misiones, con 8,7.
Las diferencias entre las estadísticas de Seguridad y Salud también constituyen un aspecto relevante. El SNIC reúne información proveniente de fuerzas policiales, fuerzas federales y otros organismos oficiales, mientras que el sistema sanitario utiliza sus propios registros de mortalidad y vigilancia epidemiológica. Por este motivo, ambas fuentes pueden presentar diferencias en sus cifras.
En 2025, el Ministerio de Salud informó que los intentos de suicidio comenzaron a formar parte de los eventos de notificación obligatoria en 2023. Hasta el 31 de octubre de 2025 se habían registrado 22.249 eventos en el sistema de vigilancia sanitaria, de los cuales el 95% correspondía a intentos sin resultado mortal. Las tasas más elevadas se concentraron en adolescentes y jóvenes de 15 a 24 años.

Ante esta situación, el Ministerio de Salud y el Ministerio de Seguridad ya establecieron mecanismos de intercambio de información para mejorar la calidad y consistencia de las estadísticas sobre suicidios, homicidios y muertes viales. El objetivo es contar con datos más completos que permitan diseñar políticas de prevención y atención con mayor precisión.
La prevención requiere un abordaje integral y acceso oportuno a profesionales de la salud mental. Ante una situación de crisis o riesgo inmediato, es importante acudir a una guardia médica o solicitar asistencia de emergencia.
Fuente: Medios







