Derribar las falsas creencias sobre el cáncer de mama es fundamental para favorecer el diagnóstico temprano y mejorar las posibilidades de recuperación. Especialistas advierten que algunos mitos pueden retrasar la consulta médica y recuerdan la importancia de los controles periódicos, mientras avanzan investigaciones que buscan incorporar inteligencia artificial y análisis de sangre para identificar señales de la enfermedad.
El cáncer de mama es el tumor de mayor prevalencia entre las mujeres en Argentina, con entre 20.750 y 22.000 nuevos casos por año. Según un informe al que accedió medios, representa el 29,9% de los tumores malignos diagnosticados en la población femenina, con una incidencia estimada de entre 73 y 78 casos cada 100.000 mujeres.

La detección en etapas iniciales aumenta las posibilidades de curación a más del 90% y puede permitir tratamientos menos invasivos. En ese contexto, el lazo rosa, impulsado en 1992 por Evelyn Lauder, se consolidó como un símbolo internacional de esperanza y solidaridad, además de representar un llamado a la prevención y al diagnóstico precoz.
Los hábitos y controles que ayudan a prevenir y detectar la enfermedad
La ginecóloga Valeria Valko, de Ospedyc, destacó la importancia de mantener hábitos saludables para reducir el riesgo de desarrollar cáncer de mama.
“Más allá de los factores genéticos, el estilo de vida juega un rol central. Mantener un peso saludable, realizar actividad física, amamantar y evitar el tabaco reducen el riesgo de manera significativa”, señaló la especialista.

También hizo hincapié en el consumo de alcohol y afirmó: “Un punto fundamental es el consumo de alcohol: no existe una dosis mínima segura. A partir de solo tres copas por semana, el riesgo aumenta considerablemente debido al daño celular y al incremento de estrógenos que provoca en el organismo”.
Respecto de los controles, Valko recomendó que las mujeres asintomáticas, con estudios clínicos normales y sin antecedentes de la enfermedad, se realicen una mamografía anual a partir de los 40 años.
Aunque entre el 5% y el 10% de los casos son hereditarios, la especialista aconsejó consultar con un médico ante antecedentes familiares de primer grado —madre, hermana o hija— con diagnóstico de cáncer de mama u ovario antes de los 50 años, casos bilaterales o antecedentes de cáncer de mama en hombres de la familia.
La detección temprana se apoya en tres herramientas principales. La mamografía permite identificar lesiones que todavía no pueden percibirse al tacto; el control ginecológico ayuda a definir los estudios adecuados para cada paciente, y el autoexamen mamario permite reconocer cambios en el propio cuerpo.
Entre las señales que requieren atención se encuentran los hundimientos o retracciones del pezón, las alteraciones de la piel —como enrojecimiento o aspecto de piel de naranja— y la secreción espontánea por el pezón. Sin embargo, el autoexamen es complementario y no reemplaza la mamografía ni la consulta médica.

Los tres mitos más frecuentes sobre el cáncer de mama
Desde el Servicio de Ginecología del Hospital de Clínicas de la Universidad de Buenos Aires advirtieron que algunas creencias equivocadas pueden generar temor o una falsa sensación de seguridad frente a los controles.
“Muchos de los mitos que todavía circulan sobre el cáncer de mama pueden generar una falsa sensación de seguridad o, por el contrario, temor a realizarse los estudios correspondientes”, explicó Gustavo Cortese (M.N. 78.044), jefe de la Sección de Patología Mamaria del hospital.

El especialista identificó tres ideas frecuentes que es importante desmentir.
El primer mito es que, si no hay dolor, no existe cáncer de mama. En sus etapas iniciales, la enfermedad puede no producir síntomas ni ser palpable. Por eso, la mamografía permite detectar lesiones antes de que se manifiesten y no se recomienda esperar a sentir dolor o encontrar un bulto para realizar los controles.
La segunda creencia sostiene que, si no hay antecedentes familiares, no se puede desarrollar la enfermedad. Aunque estos antecedentes constituyen un factor de riesgo importante, la mayoría de los casos son esporádicos y se relacionan con una combinación de factores.
El tercer mito afirma que la mamografía puede provocar cáncer. El estudio utiliza rayos X en dosis bajas y sus beneficios para detectar lesiones tempranas superan ampliamente los riesgos asociados, por lo que continúa siendo una herramienta fundamental para el diagnóstico.
Inteligencia artificial y análisis de sangre: los avances en investigación
Las nuevas tecnologías también abren perspectivas para mejorar la identificación temprana del cáncer de mama. Desde el Hospital de Clínicas esperan que se extienda el uso de sistemas de inteligencia artificial como apoyo para la interpretación de mamografías.
“Estas herramientas analizan las imágenes y señalan áreas que podrían requerir una evaluación más detallada por parte del especialista. De esta manera, pueden contribuir a identificar hallazgos sutiles y complementar la lectura médica”, sostuvo Cortese.

En paralelo, desde 2025, el equipo de Ginecología del hospital trabaja junto con investigadores del CONICET en el desarrollo de una herramienta de detección precoz basada en una pequeña muestra de sangre.
El proyecto busca identificar señales moleculares asociadas con los tumores mediante técnicas de reacción en cadena de la polimerasa (PCR). Luego, algoritmos de aprendizaje automático analizan los datos para seleccionar biomarcadores y construir un modelo capaz de reconocer patrones relacionados con la presencia de la enfermedad.

“Esta tecnología detecta pequeñas moléculas de los tumores mediante PCR y, a partir de esos datos, utiliza algoritmos de machine learning para seleccionar biomarcadores y generar un modelo capaz de identificar la presencia de la enfermedad”, explicó Adriana de Siervi, doctora en Ciencias Biológicas de la Universidad de Buenos Aires, investigadora del CONICET y directora científica de Oncoliq, el método en desarrollo.
El objetivo es que esta tecnología pueda complementar en el futuro los estudios por imágenes y facilitar el acceso a la detección temprana, en particular para quienes viven lejos de centros especializados o tienen mamas densas, una condición en la que puede recomendarse otro estudio de imágenes además de la mamografía.

Campaña gratuita de detección temprana en el Hospital de Clínicas
El Hospital de Clínicas convocó a una campaña de detección temprana dirigida a mujeres de entre 40 y 65 años, que se desarrollará del 2 al 13 de noviembre durante la mañana. La iniciativa incluirá mamografía, examen físico y asesoramiento profesional.
Las interesadas podrán solicitar un turno a través del correo electrónico turnosprevencioncancerdemama@gmail.com.
La campaña apunta a facilitar el acceso a los controles periódicos y promover la consulta médica oportuna, dos aspectos centrales para detectar la enfermedad en sus etapas iniciales y mejorar las posibilidades de tratamiento.

Fuente: Medios










