El abogado de las familias de dos bebés que murieron en un hospital de Santa Cruz con pocos días de diferencia aseguró que hay elementos que podrían demostrar mala praxis.
Los bebés fallecieron en abril de 2026, cuando estaban internados en el área de Neonatología del Hospital SAMIC Gobernador Cepernic-Néstor Kirchner, de El Calafate.
Dos muertes y una misma investigación
Los casos fueron unificados en un mismo expediente, y las familias denunciante son representadas por los abogados Ignacio Alcántara y Javier Postolki.
Alcántara afirmó que la investigación ya reunió testimonios de médicos, enfermeros y otros trabajadores que participaron de la atención de los bebés, y que existen motivos que permiten suponer una mala praxis, aunque todavía restan pericias fundamentales para determinar qué ocurrió.
Entre los puntos centrales que se investigan está el de cómo se colocaron las vías utilizadas para administrar medicación, suero y otros tratamientos a los bebés.
El abogado dijo que el propio hospital realizó un sumario interno según el cual el procedimiento utilizado no habría sido el que establecen los protocolos.
Acerca de uno de los casos, la querella sostiene que una vía mal colocada habría permitido que el líquido o la medicación administrada llegara al corazón, situación que habría derivado en un paro cardíaco.
Santa Cruz: aguardan pericias
La causa todavía no tiene imputados. El abogado de las familias confirmó que hay al menos tres personas que podrían ser investigadas. Subrayó, además, que la eventual responsabilidad podría no limitarse únicamente a médicos, sino que se extendería a otros integrantes del equipo de salud.
Uno de los bebés fue sometido a autopsia, mientras que el otro fue cremado. Así, los investigadores deben complementar la información disponible con las historias clínicas, los monitoreos de los parámetros vitales y los testimonios de quienes participaron de la atención.
A la vez, la Justicia está a la espera de los resultados de una pericia realizada por el médico Francisco Echandi, del Cuerpo Médico Forense de Río Gallegos, dependiente del Tribunal Superior de Justicia de Santa Cruz.
Del mismo modo, se aguarda una pericia informática que deberá determinar si hubo modificaciones o eliminación de registros y si las historias clínicas fueron manipuladas.
La denuncia de una pediatra
Por el caso, además de las denuncias radicadas por las madres de los dos bebés, hubo una tercera formulada por la pediatra María Victoria Bianchi, una médica itinerante de Córdoba que trabajó en el hospital calafateño durante ese mes y que, al regresar a su provincia, decidió dar su testimonio.
Bianchi radicó una denuncia penal en Córdoba -que fue girada a la Fiscalía de Instrucción de El Calafate-, cuando volvió a esa provincia después de haber prestado servicios durante abril en el Hospital SAMIC.
“Esta denuncia la efectué por respeto a mí misma como persona, por mi responsabilidad médica y por la muerte de los bebés y sus familias”, dijo en un video que subió a sus redes sociales. Allí, la médica justificó su decisión y señaló que considerab “muy pertinente que la Justicia intervenga e investigue, buscando cuidar y proteger la salud y el cuidado de los bebés desde sus primeros momentos de vida”.
Fuente Medios


