La planta de Dánica en Llavallol dejará de operar definitivamente el 30 de septiembre, después de casi nueve décadas de actividad y tras un prolongado proceso de dificultades económicas, productivas y operativas que incluyó reestructuraciones y una fuerte reducción de personal.
La decisión fue comunicada por Dorada S.A. mediante un aviso colocado en el ingreso de la fábrica. La empresa explicó que durante los últimos años implementó distintas medidas para intentar sostener la actividad y preservar los puestos de trabajo, pero finalmente no logró alcanzar las condiciones necesarias para garantizar la continuidad de la planta.

“No fue posible alcanzar las condiciones necesarias para asegurar una operación sostenible”, señaló la compañía en el comunicado.
La empresa indicó además que, cumplido el plazo previsto en el último acuerdo y agotadas las alternativas analizadas para mantener la producción, resolvió avanzar con el cierre definitivo de las instalaciones y comenzar la parada de la planta de acuerdo con las normas ambientales vigentes.
La situación de los trabajadores
Ante el anuncio, los aproximadamente 30 trabajadores que todavía permanecían en la planta instalaron una carpa frente a la fábrica para organizar una permanencia por turnos y esperar respuestas oficiales.
El Sindicato de Obreros y Empleados de la Industria Aceitera de Capital Federal y Gran Buenos Aires (SOEIA), encabezado por Ezequiel Roldán, presentó una denuncia ante el Ministerio de Trabajo bonaerense y solicitó una audiencia urgente con los representantes de la empresa.

Desde el sindicato señalaron que, hasta el momento, la única comunicación formal recibida por los trabajadores fue el aviso colocado en el portón de la fábrica, ya que no fueron enviadas cartas documento ni telegramas de despido.
En cuanto a los salarios, la compañía aseguró que serán abonados hasta la fecha establecida para el cierre y que las indemnizaciones se liquidarán de acuerdo con la Ley de Contrato de Trabajo y la normativa vigente.

Un nuevo intento de cierre
El cierre definitivo representa el tercer intento de interrupción de las operaciones de la planta en los últimos años.
En abril de 2020, durante la pandemia, la empresa había suspendido sus actividades y atribuyó la decisión a reclamos salariales. Sin embargo, la fábrica retomó sus operaciones dos días después tras un acuerdo con la administración provincial.

A fines de 2024, la compañía impulsó un esquema de retiros voluntarios que redujo de manera significativa la cantidad de empleados en áreas clave. Luego de negociaciones con el sindicato, la planta volvió a funcionar en febrero de 2025, aunque bajo un esquema limitado exclusivamente al envasado y con unos 35 trabajadores, frente a los 150 operarios que había llegado a tener.
Casi 90 años de historia
La fábrica de Llavallol comenzó a funcionar en 1939 por iniciativa del inmigrante danés Christian Boll. En 1963, la marca se convirtió en una de las pioneras del país en la elaboración de margarina de origen vegetal.
Dánica perteneció al grupo brasileño BRF entre 2011 y 2018, hasta que a fines de ese año pasó a manos del Grupo Beltrán, un grupo frigorífico de Córdoba.

Con el cierre de la planta bonaerense, el grupo continuará con sus actividades a través de su fábrica de aderezos ubicada en Córdoba.
Fuente: Medios








