Personas atravesando un duelo, una separación, dificultades económicas, problemas laborales o distintos momentos de angustia pueden necesitar acompañamiento profesional o simplemente un espacio donde ser escuchadas. Frente a esas situaciones, existen líneas de asistencia que funcionan las 24 horas, durante todo el año, para brindar orientación y contención ante crisis vinculadas con la salud mental.
Entre las herramientas disponibles se encuentra la línea nacional de asistencia al suicida 0800-345-1435, además del 0800-999-0091, destinado a la orientación en salud mental. También existe un canal de WhatsApp de la Asociación Red Argentina de Suicidología, en el número 02920-244099. Ante una emergencia inmediata, también puede recurrirse al 911.
El objetivo de estos dispositivos es ofrecer una primera respuesta a quienes atraviesan una situación de sufrimiento y orientar sobre los recursos disponibles para continuar con la atención.
En Río Negro, la prevención de las conductas suicidas comenzó a contar con una nueva herramienta institucional a partir de la sanción de la Ley 5840, promulgada en diciembre de 2025 y vigente desde enero de 2026. La norma creó el Observatorio Provincial de Estudio y Prevención de las Conductas Suicidas, que funciona dentro de la órbita del Ministerio de Salud.
La legislación establece entre sus objetivos producir información sobre la problemática, capacitar a profesionales y equipos de salud, promover campañas de sensibilización y coordinar acciones entre organismos estatales, instituciones educativas y organizaciones de la sociedad civil. También contempla brindar apoyo y recursos a personas en situación de vulnerabilidad y a sus familias.
Uno de los desafíos planteados para la provincia es avanzar hacia una línea rionegrina de asistencia que pueda integrarse a la estructura del 911, junto con la capacitación específica de los operadores que reciben las llamadas.
La creación del Observatorio fue sancionada por la Legislatura el 18 de diciembre de 2025, luego de su aprobación en primera vuelta en noviembre de ese mismo año.
Escuchar sin juzgar, un primer paso
Especialistas y equipos de asistencia coinciden en la importancia de generar espacios donde una persona pueda hablar de lo que está atravesando sin sentirse juzgada ni cuestionada.
La escucha activa ocupa un lugar central en las líneas telefónicas de acompañamiento. El objetivo no es dar opiniones ni minimizar el malestar, sino comprender qué está sucediendo, evaluar la situación y, cuando sea necesario, orientar hacia un centro de salud, un profesional o un dispositivo especializado.
También pueden comunicarse familiares o personas cercanas que no saben cómo actuar frente a un cambio de conducta o a señales de sufrimiento en alguien de su entorno. En esos casos, recibir orientación puede ayudar a identificar qué hacer y cómo acompañar.
La prevención también alcanza a familiares y allegados
La atención no está dirigida únicamente a quienes atraviesan una crisis personal. Familiares, amigos y personas cercanas también pueden pedir orientación cuando sienten que no tienen herramientas para acompañar a alguien que está sufriendo.
En algunas situaciones, quienes llaman consultan porque una persona cercana rechaza recibir ayuda, se encuentra muy angustiada o expresa que no quiere continuar con su vida. Frente a esos casos, los equipos especializados evalúan el nivel de riesgo y determinan la orientación o derivación necesaria.
La intervención temprana puede resultar clave para acercar a la persona a una red de atención y evitar que atraviese sola una situación de crisis.
Qué hacer ante una emergencia
Cuando existe riesgo inmediato para la integridad de una persona, la recomendación es recurrir a los servicios de emergencia y no dejarla sola. En ese contexto, el 911 puede activar la respuesta correspondiente.
Para situaciones que requieren escucha, contención y orientación, pueden utilizarse las líneas especializadas de asistencia. El contacto temprano permite evaluar la situación y facilitar el acceso a los recursos de salud disponibles.
Hablar sobre salud mental y prevención también implica reducir el estigma, escuchar con empatía y saber dónde pedir ayuda. La disponibilidad de líneas de atención durante las 24 horas busca justamente ofrecer una puerta de entrada para quienes atraviesan momentos de sufrimiento y necesitan ser escuchados.
Fuente: Medios.








