El hecho ocurrió minutos después de las 19, a pocos metros de la Ruta Nacional 40. El tinglado, ubicado junto al supermercado mayorista Diarco, sufrió el desprendimiento de varias chapas, que fueron arrastradas por el viento y terminaron sobre un terreno lindero.

Tras la alerta emitida por Protección Civil, una dotación de Bomberos Voluntarios acudió al lugar para evaluar la situación. Debido a las condiciones climáticas y a la falta de luz natural, se decidió asegurar el perímetro y postergar las tareas de remoción y reparación hasta la mañana siguiente, cuando las ráfagas disminuyeran.
El jefe y el subjefe del cuartel explicaron que los trabajos requerirán personal especializado en tareas de altura. “Cada integrante que suba a la estructura deberá utilizar arnés de seguridad y cuerdas para trabajar sujeto en todo momento”, detallaron.
Los bomberos indicaron que las labores se realizarán durante la mañana del jueves, aprovechando mejores condiciones de visibilidad y menor intensidad del viento, lo que permitirá intervenir de forma segura sobre la estructura dañada.
Respecto de las causas del incidente, señalaron que las fuertes ráfagas habrían generado un efecto de presión por debajo de las chapas, levantándolas hasta provocar su rotura. “Una de las chapas presentaba una rajadura producida por la fuerza del viento, que actuó de abajo hacia arriba. Será necesario rehacer las perforaciones, colocar nuevos tornillos tipo J, utilizar arandelas de mayor tamaño y volver a fijar toda la cubierta”, explicaron.
Afortunadamente, el episodio no dejó personas heridas, aunque generó preocupación por el riesgo que representó el desprendimiento de las chapas en una zona cercana a la Ruta Nacional 40.
Fuente: Medios




