El parador nocturno que funciona en Neuquén para asistir a personas en situación de calle durante la ola de frío alcanzó por primera vez el límite de su capacidad. Durante la última noche se ocuparon las 50 plazas disponibles, por lo que el Gobierno provincial ya trabaja en una ampliación para incorporar alrededor de 40 lugares más.
La secretaria de Emergencias y Gestión de Riesgos, Luciana Ortiz Luna, explicó que la demanda creció con la llegada de las bajas temperaturas y que se busca garantizar un espacio seguro para quienes necesitan resguardarse durante las noches.
Como parte de la ampliación, la Municipalidad de Centenario colaborará con tareas de acondicionamiento del predio, especialmente ante el pronóstico de lluvias para los próximos días.
Los trabajos contemplan la colocación de piedra caliza y la elevación de las carpas para evitar problemas de barro y acumulación de agua, además de instalar una nueva estructura que permitirá ampliar la capacidad del refugio.“Las plazas se llenaron, por eso vamos a sumar al menos 40 lugares más”, señaló Ortiz Luna.

Cómo funciona el refugio
Las personas que requieren alojamiento pueden presentarse en la Catedral de Neuquén, desde donde parten minibuses que las trasladan hasta el parador. Antes del ingreso se realiza un control preventivo con participación de la Policía y las pertenencias no autorizadas permanecen resguardadas en la Catedral hasta la mañana siguiente.
Una vez dentro del refugio, los alojados deben permanecer en el predio durante toda la noche, ya que está ubicado sobre la Ruta 7 y salir caminando podría representar un riesgo. A partir de las 7 de la mañana, los minibuses realizan el traslado de regreso a la Catedral, donde se ofrece el desayuno. El servicio, que inicialmente funcionaba de lunes a viernes, ahora también se presta los fines de semana.

Personas que llegaron buscando trabajo en Vaca Muerta
Desde el Gobierno provincial informaron que entre quienes solicitaron asistencia hay personas provenientes de Tucumán, San Juan y Río Negro. Ortiz Luna explicó que muchas llegan atraídas por las oportunidades laborales vinculadas a Vaca Muerta, pero terminan sin empleo, sin vivienda y sin una red de contención.
“Muchos vienen pensando que conseguirán trabajo rápidamente y después quedan en la calle”, indicó.
En algunos casos, las autoridades ya gestionan pasajes para quienes desean regresar a sus provincias de origen. También trabajan en el traslado de personas que necesitan acceder a centros de rehabilitación u otros dispositivos de asistencia.

Atención médica y acompañamiento integral
Además de brindar un lugar para dormir y alimentos, el operativo incluye controles médicos para todas las personas que ingresan al refugio. Durante los últimos días, varios asistentes fueron evaluados en el hospital de campaña instalado en el predio y algunos permanecieron en observación.
También está prevista la realización de jornadas de vacunación y estudios clínicos, mientras que distintas organizaciones religiosas participan ofreciendo acompañamiento espiritual.
Con temperaturas bajo cero y una demanda creciente, las autoridades buscan ampliar rápidamente la capacidad del parador para garantizar asistencia durante las jornadas más frías del invierno.
Fuente: Medios.




