El Gobierno de Río Negro dispuso la paralización de las tareas en el proyecto minero Calcatreu y lanzó una fuerte advertencia a la empresa: habrá desarrollo e inversiones, pero no a cualquier precio.
La decisión se tomó luego de que la Provincia detectara incumplimientos de compromisos concretos asumidos por la compañía con el Gobierno rionegrino, el Municipio de Ingeniero Jacobacci y distintos sectores de la comunidad.
El principal punto de conflicto está relacionado con la contratación de mano de obra local. Según informó el Gobierno provincial, la empresa no viene cumpliendo con el porcentaje de trabajadores rionegrinos establecido por la normativa provincial 80/20.
Pero la Provincia sostiene que el problema no se limita al porcentaje de contratación. En las distintas mesas de trabajo se habían acordado medidas para capacitar trabajadores de la Región Sur, transparentar las búsquedas laborales y generar las condiciones para reemplazar progresivamente a trabajadores provenientes de otras provincias por personal local.
Entre los compromisos establecidos figura que las búsquedas laborales deben realizarse a través de los registros oficiales del Municipio de Ingeniero Jacobacci y del Servicio de Empleo Rionegrino (SER). También se había acordado mantener actualizada la información sobre contrataciones, perfiles requeridos y necesidades de personal.
Otro de los puntos planteados fue la creación de programas de formación y capacitación para que trabajadores de la zona puedan acceder a puestos que actualmente son ocupados por personas de otras provincias.
La Provincia también solicitó información sobre el recambio de personal y acordó integrar las bases laborales de AOMA y UOCRA con la Bolsa de Trabajo Municipal, con el objetivo de priorizar a trabajadores de Jacobacci.
La secretaria de Trabajo, María Martha Avilez, defendió la decisión y aseguró que Río Negro está a favor de Calcatreu y de las inversiones mineras, pero remarcó que el desarrollo debe traducirse en oportunidades para los habitantes de la provincia.
“El 80/20 es un piso”, sostuvo Avilez, al señalar que no alcanza con cumplir un porcentaje si luego no se respetan los acuerdos destinados a capacitar, contratar y generar oportunidades para los trabajadores de Ingeniero Jacobacci.
La funcionaria remarcó además que los compromisos fueron discutidos en mesas de trabajo con el Municipio, sindicatos, la empresa y representantes de la comunidad, por lo que la Provincia decidió actuar ante su incumplimiento.
El Gobierno también mencionó los compromisos territoriales vinculados a la Comunidad Peñi Mapu y destacó la necesidad de mantener procesos de contratación transparentes y articulados entre la empresa, el Estado y las organizaciones locales.
Desde la Provincia aclararon que la suspensión no significa abandonar ni rechazar el proyecto Calcatreu, sino exigir que se cumplan las condiciones que permitieron su acompañamiento institucional y social.
El mensaje oficial fue contundente: Río Negro quiere inversiones, minería y desarrollo productivo, pero exige que esos proyectos dejen empleo, capacitación, proveedores y crecimiento en el territorio.
Ahora la empresa deberá avanzar en la regularización de los compromisos asumidos. Mientras tanto, la Provincia continuará fiscalizando las condiciones laborales y el cumplimiento de los acuerdos alcanzados.
Calcatreu quedó en pausa y el Gobierno rionegrino dejó una advertencia clara: sin cumplimiento de los acuerdos, no habrá vía libre para avanzar.



