La familia de Armando Nicolás Quirulef, de 70 años, busca respuestas tras su muerte luego de ser atropellado por una motocicleta en el barrio Islas Malvinas de Neuquén capital. El hecho ocurrió durante la madrugada del 5 de octubre y, según denuncian sus allegados, el conductor se fue del lugar sin asistir a la víctima. También cuestionan el accionar policial y reclaman que se identifique a todas las personas que participaron de los incidentes posteriores al choque.
El siniestro se produjo alrededor de las 00:35 en la intersección de Catriel y Ruca Choroy. Quirulef quedó tendido sobre el asfalto, mientras el motociclista y otros jóvenes intentaban retirar el vehículo, que había quedado atrapado debajo de un auto rojo estacionado. Las cámaras de seguridad de la zona registraron tanto el atropello como los momentos posteriores, cuando se produjeron discusiones y agresiones frente a un comercio.
Micaela, hija de la víctima, cuestionó que los efectivos que intervinieron no hubieran identificado a los involucrados. “No podemos entender cómo la Policía no les tomó los datos”, expresó.
La investigación está a cargo de la fiscal Guadalupe Inaudi, de la Unidad Fiscal de Homicidios, quien confirmó que la causa continúa en curso.

Cómo fue el atropello a Armando Quirulef
Beatriz, sobrina de Armando, contó que el hombre había participado de una reunión familiar y salió de su casa cerca de las 00:15. Según reconstruyeron sus familiares a partir de las grabaciones, antes de cruzar la calle esperó a que pasaran varios vehículos.
A las 00:35, cuando comenzó a atravesar la calle después del paso de dos motos y un auto, otra motocicleta lo embistió desde la derecha. El impacto provocó la caída de ambos y el vehículo terminó debajo de un auto rojo que estaba estacionado.
Las imágenes muestran a Armando inmóvil sobre el asfalto. El conductor se levantó y se quitó el casco, mientras un hombre que limpiaba la vereda de enfrente cruzó para acercarse a la víctima. Poco después, el dueño del comercio ubicado en la esquina salió para intentar ayudarlo.
En paralelo, los dos jóvenes que habían pasado previamente en moto regresaron y estacionaron detrás del auto rojo. El conductor involucrado en el choque dejó su casco sobre el asiento de una de las motocicletas.
De acuerdo con las grabaciones que trascendieron, ninguno de los jóvenes se acercó a asistir a Armando. En cambio, comenzaron a intentar sacar la moto que había quedado debajo del vehículo estacionado.
El comerciante, que estaba hablando por teléfono para pedir ayuda, trató de impedir que se fueran antes de la llegada de la Policía. En medio de la discusión, le dio una cachetada a uno de los jóvenes.
“El hombre del negocio les decía que esperaran, que había que asistir a mi papá, que estaba tirado y que no se podían retirar la moto sin esperar la llegada de la Policía”, relató Micaela.
Pese al reclamo, los jóvenes levantaron y retiraron la motocicleta. Minutos después llegó un Fiat Uno blanco, del que descendieron un hombre y una mujer que hablaron con el motociclista. Según la familia, las imágenes muestran que ambos hicieron gestos para que los jóvenes se retiraran.
Finalmente, los involucrados tomaron sus cascos y abandonaron el lugar. La motocicleta utilizada en el atropello también desapareció de la escena antes de la llegada de los efectivos.
Los incidentes frente al comercio y la llegada de la Policía
La situación continuó después de que los motociclistas se fueran. Más personas, a quienes los familiares identifican como allegados de los jóvenes, llegaron al lugar y comenzaron a increpar al comerciante que había intentado asistir a Armando.
Según la denuncia, el hombre les había advertido que había cámaras de seguridad que podían registrar lo sucedido. La familia sostiene que esa situación desencadenó las agresiones de un grupo de alrededor de diez personas.
El comerciante tuvo que refugiarse dentro del local mientras varias personas rompían los vidrios e intentaban abrir la puerta. Las grabaciones también muestran a otro hombre que se acercó para intentar frenar los incidentes.
La Policía llegó alrededor de las 00:53. Para ese momento, Armando seguía tendido en el suelo, rodeado por varias personas. Los efectivos conversaron con quienes estaban en la esquina, mientras algunos de los presentes intentaban ingresar al comercio.
Aproximadamente dos minutos después arribó una ambulancia. El personal de Salud colocó a la víctima en una camilla y la trasladó al hospital. El vehículo sanitario permaneció más de diez minutos en el lugar y, durante ese lapso, uno de los policías se acercó a la parte trasera para observar al hombre.
Después, un efectivo ingresó al negocio y habló con el comerciante, quien le mostró las grabaciones del atropello y de los destrozos en una computadora portátil. El policía filmó la pantalla con su celular.
Para los familiares, la intervención dejó interrogantes sobre por qué no se identificó a las personas que estaban en el lugar ni se evitó que se retiraran antes de que se pudiera reconstruir lo ocurrido.
La familia se enteró en la comisaría de que estaba internado
Los familiares de Armando no supieron del accidente durante la madrugada. Como el hombre no regresaba a su casa, pensaron que podía haberse quedado en la vivienda de un amigo que vivía cerca.
“Mi prima me dice: ‘¿Sabés que no llega mi papá?’. A la mañana fuimos a buscarlo a lo de su amigo Juan, pero no estaba. Entonces se nos ocurrió ir a la Comisaría Tercera y preguntar por él”, relató Beatriz.

Allí les informaron que había sido trasladado al hospital Castro Rendón, adonde llegaron alrededor de las 15:30. Según el relato de la sobrina, un médico les explicó que Armando había ingresado en código rojo, inconsciente y con un fuerte golpe en la cabeza.
Cerca de las 18, los familiares regresaron a la comisaría para intentar averiguar qué había ocurrido. Les indicaron que el siniestro había sucedido en Catriel y Ruca Choroy y que debían dirigirse al área de Tránsito, cuyos agentes supuestamente habían intervenido.
“Nos dijeron que con una denuncia nos iban a dar una respuesta. Pero ¿qué íbamos a denunciar si no sabemos qué había pasado?”, cuestionó Beatriz.
Ante la falta de información, la familia comenzó a buscar testigos por sus propios medios. En una verdulería de la zona preguntaron si alguien sabía algo del accidente y descubrieron que al dueño del comercio afectado le estaban colocando vidrios nuevos.
El comerciante les entregó las grabaciones de las cámaras de seguridad y se ofreció a declarar como testigo. Los familiares llevaron el material en un pendrive para que pudiera incorporarse a la investigación.
Las críticas al accionar policial
Micaela cuestionó que los jóvenes se retiraran sin que, según denuncia, se tomaran sus datos. También apuntó contra la falta de asistencia inmediata a su padre.
“Primero lo choca y sus dos amigos en moto, que ya habían pasado, vuelven y lo dejan ahí tirado. Nadie lo asiste. El único que sale a ayudarlo es el dueño del negocio de la esquina, que incluso llama a la Policía”, sostuvo.
La mujer también denunció las agresiones contra el comerciante, quien habría intentado evitar que se llevaran la motocicleta antes de la llegada de los efectivos.
“¿Por qué no tomaron fotos, no intervinieron, no detuvieron a alguien? La Policía no toma testigos, no hace nada. No entendemos por qué no se supo más nada de esto”, expresó la familia.
Según lo que les informaron durante sus consultas, al comienzo de la investigación se evaluaba convocar a un testigo y solicitar un video de mayor claridad. Posteriormente, los familiares supieron que las grabaciones ya habían sido secuestradas.
Qué se sabe de la investigación por la muerte de Quirulef
La licencia de inhumación emitida el 8 de octubre por el Ministerio de Seguridad indica que Nicolás Armando Quirulef murió el 7 de octubre a las 11:30, con diagnóstico de muerte encefálica.
Cuando sus familiares acudieron a la Fiscalía el 8 de octubre, recibieron un certificado que consignaba que la causa estaba caratulada como homicidio culposo en siniestro vial.
El abogado Joaquín Imas, quien colabora con la familia, informó que accedió al legajo y se comunicó con la Fiscalía. Según explicó, se confirmó la intervención de la Comisaría Tercera y de un móvil policial.
Imas señaló que el conductor de la motocicleta todavía no había sido identificado y que la Fiscalía trabajaba con las imágenes de las cámaras para reconocer a las personas que participaron del episodio. También consideró importante determinar dónde quedó el vehículo, que fue retirado del lugar después del atropello.
El abogado sostuvo que los allegados del motociclista agredieron al comerciante que intentó impedir que se llevaran la moto. Además, señaló que la Policía intervino mientras se producían los incidentes y Armando permanecía en el suelo.
Según Imas, ninguna de las personas señaladas por las agresiones contra el comerciante fue demorada. Para la familia, la investigación debe esclarecer tanto el atropello como los hechos posteriores y establecer las responsabilidades que correspondan.
A más de dos semanas de la muerte de Armando, sus familiares reclaman que se identifique al motociclista y se determine por qué se retiró sin asistirlo.
“Si fue un accidente, cómo no se quedó a preguntarle cómo estaba, a pedir auxilio. Lo dejan tirado 20 minutos hasta que viene la ambulancia que llamó el comerciante. En vez de pedir perdón, se fueron”, expresó Micaela.
“Hace 15 días que mataron a mi padre y no tenemos información”, manifestó la familia, que insiste en que las grabaciones y el testimonio del comerciante son elementos importantes para reconstruir lo sucedido. También reclama explicaciones sobre el procedimiento policial y por qué no se identificó a quienes estaban en el lugar.
Fuente: Medios










