La mañana del domingo empezó con un llamado que no admitía demoras. Del otro lado de la línea, una mujer estaba en pleno trabajo de parto y necesitaba ayuda.
Desde ese primer contacto, los equipos de la Secretaría de Emergencias y Gestión de Riesgos comenzaron a acompañar la situación paso a paso, dando indicaciones claras mientras se organizaba el operativo para llegar al domicilio.
Cuando cada segundo cuenta
Al arribar al lugar, el nacimiento ya estaba en curso. No hubo margen para traslados ni esperas: todo debía resolverse ahí. Los equipos intervinieron de inmediato y asistieron el parto en la vivienda, garantizando las condiciones necesarias para el cuidado tanto de la madre como de la beba.
Un trabajo coordinado en un momento clave
En el domicilio trabajaron móviles del SIEN y del SIEN Pediátrico. La intervención no se limitó al momento del nacimiento: incluyó acompañamiento constante, control de la situación y asistencia integral durante todo el proceso.
Desde el área informaron que acompañaron y asistieron el parto en el domicilio. “Una vez más, el trabajo en territorio, la preparación de los equipos y la respuesta articulada permiten estar presentes cuando más se necesita”, dijeron desde la secretaría provincial.
El después: controles y seguimiento
Una vez finalizado el parto, madre e hija fueron trasladadas al Hospital Heller. Allí continuaron con los controles médicos, estudios y el seguimiento correspondiente para ambas.
Presencia donde más se necesita
La intervención volvió a poner en primer plano un tipo de trabajo que no siempre se ve, pero que aparece en los momentos más delicados.
La preparación de los equipos, la coordinación entre áreas y la capacidad de actuar en el lugar permitieron que el nacimiento se desarrollara con asistencia en todo momento, incluso antes de que el personal llegara físicamente al domicilio.
Fuente Medios




