El sistema público de salud de Neuquén atraviesa un fuerte aumento de la demanda. Desde el inicio de la actual gestión provincial, la cantidad de usuarios pasó de 484.000 a 511.000 personas, mientras que las consultas mensuales crecieron de unas 84.000 a más de 110.000.
El incremento no se limita a la cantidad de pacientes. También aumentaron las internaciones, los estudios de laboratorio y otras prestaciones, en un escenario que combina crecimiento poblacional, dificultades económicas y una mayor utilización de los hospitales públicos incluso por personas que cuentan con obra social.
Los datos fueron detallados por el ministro de Salud de Neuquén, Martín Regueiro, durante una entrevista. “Por año aumentó casi una localidad de Senillosa”, graficó el funcionario al referirse al crecimiento de usuarios que experimentó el sistema sanitario provincial en menos de tres años.
Cuando comenzó la actual gestión, a fines de 2023, unas 484.000 personas utilizaban el sistema público de salud. Actualmente esa cifra asciende a 511.000, lo que representa alrededor de 27.000 nuevos usuarios. Pero el crecimiento de la población no explica por sí solo el aumento de la actividad.
Según Regueiro, los hospitales provinciales pasaron de realizar aproximadamente 84.000 consultas mensuales a superar las 110.000. El incremento también se observa en otras áreas. “Del 2024 a la fecha tenemos un aumento de un 30% de la producción entre consultas, internaciones y laboratorios. El indicador que veas aumentó”, sostuvo el ministro.
Uno de los datos que mejor refleja esta tendencia aparece en los laboratorios. Durante todo 2023, el sistema público neuquino realizó alrededor de 8 millones de determinaciones. Este año, esa misma cifra ya había sido alcanzada en julio.

Por qué cada vez más personas recurren a los hospitales públicos
El aumento de la demanda abre otra pregunta: ¿por qué más neuquinos utilizan el sistema público, incluso quienes tienen cobertura privada?
Para Regueiro, no existe una única causa. Por un lado, está el crecimiento poblacional. Neuquén suma habitantes de manera sostenida y el Estado debe ampliar su capacidad para acompañar esa expansión.
Pero también pesa la situación económica de muchas familias que, aunque cuentan formalmente con una obra social o prepaga, no siempre pueden afrontar los costos asociados a una consulta o tratamiento.
“Hay gente que no puede pagar el coseguro o no puede pagar la consulta del privado, o después no puede pagar el medicamento”, explicó Regueiro. Ese fenómeno genera una superposición entre cobertura formal y utilización efectiva del sistema público.

PAMI: dos de cada tres afiliados también usan la salud pública
Uno de los casos más claros es el de PAMI. De acuerdo con los datos aportados por el ministro, la obra social de jubilados cuenta con unos 69.000 afiliados en Neuquén, pero alrededor de 45.000 también son usuarios del sistema público de salud.
Eso significa que cerca de dos de cada tres afiliados de PAMI recurren también a hospitales y centros sanitarios provinciales. El fenómeno puede explicarse por distintos factores, desde dificultades para afrontar copagos y medicamentos hasta la disponibilidad de determinadas prestaciones dentro de la red pública.
La distribución territorial también influye. Gran parte de la oferta privada se concentra en la Confluencia, mientras que en varias localidades del interior neuquino el hospital público continúa siendo el principal o prácticamente el único prestador disponible.
Regueiro puso como ejemplo a Añelo, una localidad que creció fuertemente al ritmo de Vaca Muerta y que, sin embargo, todavía no cuenta con una clínica privada con internación. “El sistema de salud público está en todos lados”, resumió.

La situación responde, en parte, a que las inversiones privadas en salud deben contemplar una ecuación de rentabilidad que resulta más difícil de sostener en poblaciones pequeñas o alejadas de los grandes centros urbanos. El Estado, en cambio, tiene la obligación de garantizar la atención sanitaria independientemente de esa lógica.
No toda la demanda llega al hospital público por falta de oferta privada. Hay prácticas de alta complejidad que directamente se realizan en establecimientos del sistema estatal y convierten a determinados hospitales en centros de referencia.
Regueiro mencionó como ejemplos la cirugía cardiovascular infantil y el trasplante renal que se realizan en el Hospital Castro Rendón. A esto se suman distintas especialidades y tratamientos que no están disponibles de manera uniforme en todo el territorio provincial y que requieren derivaciones hacia los centros de mayor complejidad.
La confianza también explica el aumento
El ministro señaló además un factor más difícil de medir: la confianza de los pacientes en el sistema público.
“Hay mucha gente que hoy va a una guardia y va a la guardia del hospital”, explicó.
Incluso cuando tienen cobertura privada, algunos pacientes siguen eligiendo el hospital público por la experiencia de sus profesionales, el nivel de complejidad disponible o el vínculo que construyeron durante años con una institución de su localidad.
Uno de los ejemplos aparece en San Martín de los Andes, donde existe oferta privada, pero una parte importante de la población continúa utilizando el hospital público.

El desafío de descentralizar la atención
El aumento de usuarios y prestaciones genera presión sobre una estructura que debe responder a una demanda cada vez mayor. El salto de 484.000 a 511.000 usuarios se suma a una utilización más intensa de los servicios y a pacientes que requieren tratamientos de mayor complejidad.
“No solamente aumentó la cantidad de personas. Esa persona va al hospital y se atiende, necesita más medicamentos, laboratorios y vacunas”, explicó Regueiro.
Frente a este escenario, el desafío ya no pasa únicamente por incorporar médicos o ampliar edificios. También implica reorganizar la red sanitaria para evitar que todas las necesidades terminen concentrándose en los hospitales de mayor complejidad.
La Provincia busca avanzar en la descentralización de prestaciones, fortaleciendo centros de salud y llevando especialidades al interior. Entre las áreas que comenzaron a distribuirse regionalmente aparecen oncología, nefrología, laboratorios y otras prácticas que anteriormente obligaban a los pacientes a viajar hacia Neuquén capital.
Un sistema que crece al ritmo de la provincia
Los números muestran una transformación más profunda que el simple aumento de pacientes. Más de 110.000 consultas mensuales, 511.000 usuarios y millones de prácticas realizadas durante el año reflejan el peso que adquirió el sistema público de salud dentro de una provincia que mantiene un fuerte crecimiento demográfico y económico.
A la presión poblacional se suman las dificultades para afrontar prestaciones privadas, el uso simultáneo de obras sociales y hospitales públicos y una oferta privada más concentrada en determinadas zonas.
El resultado es una paradoja: cuanto mayor es la capacidad de resolución del sistema público, mayor parece ser también la demanda que recibe.
El desafío para Neuquén será sostener esa capacidad, ampliar la cobertura territorial y evitar que el crecimiento de la provincia termine concentrando toda la presión sobre los hospitales de mayor complejidad.
Fuente: Medios.







