Un proyecto nacido en la Universidad Nacional del Comahue llegó esta semana a uno de los principales encuentros internacionales de la industria espacial. Lucas Mitidieri, estudiante de 28 años de Ingeniería Mecánica, desarrolló ADDIPOD, una investigación que propone fabricar mediante impresión 3D un dispensador destinado a nanosatélites CubeSat.
El desarrollo apunta a resolver uno de los desafíos vinculados con estos pequeños satélites: contar con un mecanismo capaz de transportarlos y liberarlos de manera segura una vez alcanzada la órbita. Para eso, Mitidieri diseñó un sistema de apertura magnética y expulsión mediante resortes de tracción, incorporado en un dispensador 3U CubeSat.
Una de las principales características del proyecto es el material utilizado. En lugar de recurrir exclusivamente a las estructuras metálicas tradicionales, la propuesta emplea manufactura aditiva, es decir, impresión 3D con polímeros compuestos de alta temperatura reforzados con fibra de carbono. El objetivo es determinar si esta alternativa puede ofrecer una combinación adecuada de resistencia, bajo peso y funcionalidad para las exigencias de una misión espacial.

La investigación también tendrá una nueva instancia de exposición internacional. El trabajo de Mitidieri fue aceptado en el 77th International Astronautical Congress, que se desarrolla del 5 al 9 de octubre en Antalya, Turquía. Allí presentará su investigación dentro del simposio dedicado a materiales y estructuras vinculados con la actividad espacial, además de participar del Space Generation Congress, un encuentro que reúne a jóvenes profesionales del sector.
El camino de Mitidieri hacia la tecnología espacial comenzó mucho antes de su investigación universitaria. Desde hace unos ocho años experimenta con impresión 3D y, hace un año y medio, se incorporó al equipo PehuénSat de la Facultad de Ingeniería de la UNCo, dedicado al desarrollo de nanosatélites. En 2025 ya había presentado avances de su investigación en el Congreso Internacional de Astronáutica de Sídney, donde fue seleccionado entre los 15 becados a nivel mundial.
El proyecto forma parte de una línea más amplia de trabajo de la Universidad Nacional del Comahue en tecnología espacial, que incluye al equipo PehuénSat y el desarrollo del primer nanosatélite de la institución. Ahora, ADDIPOD busca demostrar que una tecnología tan accesible como una impresora 3D puede convertirse en una herramienta para desarrollar soluciones destinadas a la industria espacial y llevar una investigación realizada en Neuquén a un escenario internacional.
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