Un proyecto de ley presentado en el Congreso propone crear un Fondo Federal para la Infraestructura Vial de Vaca Muerta, destinado a financiar el mantenimiento, reparación, ampliación y construcción de rutas utilizadas por la actividad hidrocarburífera. La iniciativa busca que una parte de los recursos generados por las exportaciones de petróleo y gas regrese en forma de inversión a la red vial que permite trasladar insumos, equipos y producción hacia los mercados.
El proyecto fue presentado por el diputado nacional por Río Negro Marcelo Mango, del Frente Grande-Unión por la Patria, y establece que el Estado nacional destine al menos el 50% de los derechos de exportación recaudados por las ventas externas de petróleo y gas al nuevo fondo.
La propuesta toma como punto de partida el fuerte crecimiento de la actividad en Vaca Muerta y la presión que ese desarrollo genera sobre las rutas. Por esos corredores circulan diariamente camiones con arena, maquinaria, tubos, agua, combustibles y otros insumos, además de vehículos que trasladan trabajadores y prestadores de servicios.
Mango planteó que existe una relación directa entre los ingresos que genera la actividad hidrocarburífera y la infraestructura que necesita para sostenerse.
“No es razonable que la Nación recaude derechos sobre la exportación de petróleo y gas mientras las provincias afrontan con recursos propios el mantenimiento de las rutas que permiten producir y exportar esos hidrocarburos”, sostuvo.
El proyecto establece además que los recursos del fondo deberán ser adicionales a las regalías hidrocarburíferas, la coparticipación y otros fondos provinciales. También fija que la aplicación de este esquema no podrá utilizarse para reducir otras transferencias que correspondan a las provincias.
Qué rutas quedarían incluidas
Uno de los aspectos centrales de la iniciativa es que el fondo no tendría un alcance limitado a las rutas ubicadas dentro de Neuquén y Río Negro. El denominado Sistema Vial Estratégico de Vaca Muerta podría incluir rutas nacionales, provinciales y municipales cuando cumplan una función logística vinculada con la producción, el procesamiento, el transporte o la exportación de hidrocarburos.
La red también podría incorporar accesos, circunvalaciones, variantes, puentes y distribuidores necesarios para absorber el tránsito generado por la actividad. Incluso se contempla la posibilidad de incorporar corredores de otras provincias si se demuestra que cumplen una función estratégica para la cadena logística de Vaca Muerta.
Para definir esa red, el proyecto encomienda a la Dirección Nacional de Vialidad la elaboración de un Plan Maestro Vial de Vaca Muerta. Ese relevamiento deberá considerar, entre otros aspectos, el tránsito pesado, el estado de conservación de los caminos, las obras inconclusas, las zonas urbanas afectadas y las necesidades de ampliación.
Dentro de ese esquema también quedarían contempladas las rutas nacionales cuya administración haya sido transferida, delegada o encomendada a las provincias. En los fundamentos, Mango menciona específicamente a Río Negro y las rutas nacionales 22 y 151, que recientemente quedaron bajo responsabilidad provincial.
Según el proyecto, la Ruta 22 constituye uno de los principales corredores de la Patagonia norte por su conexión con áreas productivas, Vaca Muerta, puertos, pasos internacionales y otras rutas nacionales. El texto sostiene que el crecimiento de la producción exige obras que exceden el simple mantenimiento y que incluyen variantes, circunvalaciones, accesos y ampliaciones de calzada.
“El peso de Vaca Muerta dentro de la producción nacional justifica que una parte de los ingresos aduaneros obtenidos por la exportación de hidrocarburos sea reinvertida en la infraestructura pública que hace posible su explotación, transporte y salida hacia los mercados”, señaló Mango.
De acuerdo con los fundamentos de la iniciativa, en julio de 2026 Vaca Muerta concentró aproximadamente el 70% de la producción argentina de petróleo y el 61% de la producción de gas. El proyecto advierte que este nivel de actividad incrementó la demanda sobre rutas que, en distintos casos, fueron transferidas a las provincias sin una fuente específica de financiamiento acorde con el nuevo volumen de tránsito.
Cómo se distribuirían los recursos
El proyecto establece que al menos el 60% del dinero recaudado deberá destinarse a rutas existentes, para financiar mantenimiento, reparación, rehabilitación y finalización de obras. El 40% restante podrá utilizarse para nuevas rutas, ampliaciones, circunvalaciones, variantes y conexiones estratégicas.
Para repartir los fondos destinados a las rutas existentes se contemplan tres variables: 40% según los kilómetros-carril incorporados al sistema, otro 40% en función del tránsito pesado asociado a Vaca Muerta y el 20% restante de acuerdo con un índice de criticidad vial.
Ese último indicador tendrá en cuenta variables como el estado de conservación de las rutas, la siniestralidad, las obras inconclusas y los riesgos de interrupción de corredores estratégicos.
En el caso de las nuevas obras, el proyecto establece que deberán priorizarse según el tránsito actual y proyectado, la conexión con áreas productivas, parques industriales, terminales y puertos, la reducción de accidentes y del tránsito pesado en zonas urbanas y la disminución de los costos logísticos.
Cuánto dinero podría aportar el nuevo fondo
Los fundamentos también incluyen una estimación del potencial de recaudación. Bajo un escenario teórico con una alícuota uniforme del 8% para las exportaciones de petróleo crudo y gas, el proyecto calcula que los derechos de exportación podrían alcanzar unos USD 647,5 millones.
De ese monto, una afectación del 50% permitiría destinar aproximadamente USD 323,8 millones al fondo vial. El propio texto aclara que se trata de una estimación teórica y que la recaudación efectiva podría ser menor.
La iniciativa también propone evaluar el impacto de las exenciones y beneficios aduaneros, incluidos aquellos vinculados al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), sobre los recursos disponibles para infraestructura.
El informe anual previsto por el proyecto deberá contemplar las exportaciones alcanzadas por exenciones, la recaudación que dejó de percibir el Estado y si, aun destinando el 100% de los derechos efectivamente cobrados, persiste un déficit para financiar las obras consideradas prioritarias.
El planteo del diputado rionegrino busca instalar así una discusión sobre el destino de parte de los recursos que genera Vaca Muerta. “Vaca Muerta no puede desarrollarse sobre rutas destruidas, obras paralizadas, accesos inseguros y travesías urbanas saturadas de camiones”, sostuvo Mango al presentar la iniciativa.
La propuesta deberá ahora avanzar en el Congreso, donde comenzará el debate sobre la creación del fondo y sobre el esquema de financiamiento planteado para la infraestructura vial vinculada con la principal zona hidrocarburífera del país.
Fuente: Medios.







