Hace 59 años, el médico argentino René Favaloro marcó un antes y un después en la historia de la medicina al realizar en Estados Unidos el primer bypass aortocoronario, una técnica que revolucionó la cirugía cardiovascular y cambió el tratamiento de las enfermedades coronarias a nivel mundial.
La histórica intervención fue realizada el 9 de mayo de 1967 y la primera paciente sometida a la operación fue una mujer de 51 años. Desde entonces, el procedimiento se convirtió en una de las prácticas médicas más utilizadas para tratar obstrucciones severas en las arterias del corazón.

A casi seis décadas de aquel avance, el bypass continúa siendo considerado el “estándar de oro” en cirugía coronaria. Según datos internacionales a los que accedió medios, actualmente se realizan cerca de un millón de estas operaciones por año en el mundo y, hasta 2023, la técnica habría contribuido a salvar más de 55 millones de vidas.
La importancia del desarrollo impulsado por Favaloro se entiende también a partir del impacto global de las enfermedades cardiovasculares. De acuerdo con cifras de la Organización Mundial de la Salud, las patologías coronarias provocan cerca de 19,8 millones de muertes anuales en todo el planeta. En Argentina, además, se registran más de 40 mil infartos por año.

Antes de la aparición del bypass, los pacientes con obstrucciones coronarias severas tenían un pronóstico muy limitado. La técnica desarrollada por el médico argentino permitió crear un “puente” vascular para restablecer la circulación sanguínea hacia el corazón, modificando de manera radical las posibilidades de tratamiento y supervivencia.
Con el paso del tiempo, la intervención también evolucionó junto a los avances tecnológicos. En el Hospital Universitario Fundación Favaloro se realizó recientemente el primer bypass aortocoronario asistido por robot en el país, incorporando procedimientos mínimamente invasivos que permiten una recuperación más rápida y menos dolor postoperatorio.

A casi 60 años de aquella primera cirugía, el legado de Favaloro sigue vigente en millones de pacientes alrededor del mundo y en una técnica que continúa salvando vidas todos los días.

Fuente: Medios




