La publicación fue compartida el jueves 7 de mayo a través de Instagram y rápidamente se viralizó en redes sociales. En el video, la creadora de contenido se acerca al animal, lo toma con sus manos y lo acaricia mientras menciona el riesgo sanitario asociado a este tipo de fauna.
La situación provocó una inmediata reacción de usuarios que advirtieron sobre el peligro de interactuar con animales silvestres, especialmente en una región donde existe preocupación por la circulación del hantavirus.
Tras la difusión del video, decenas de personas cuestionaron la conducta mostrada en las imágenes y remarcaron los riesgos de contagio vinculados a los roedores silvestres.
Entre los comentarios más repetidos aparecieron advertencias sobre el hantavirus y pedidos de mayor responsabilidad al momento de difundir contenido en redes sociales. La repercusión también derivó en mensajes agresivos dirigidos hacia la influencer, que rápidamente se multiplicaron en la publicación original.
Frente a la polémica, la joven utilizó sus historias de Instagram para responder a las críticas y aclarar el contexto del video. Según explicó, las imágenes fueron grabadas tiempo atrás y en ese momento no identificó qué tipo de roedor era el animal.
Además, sostuvo que decidió compartir el contenido como una advertencia sobre lo que podría haber ocurrido y aseguró que no sufrió consecuencias en su salud tras el contacto.
En medio de la repercusión, la influencer optó por desactivar los comentarios de la publicación y cuestionó el nivel de agresividad recibido en redes sociales.
Fuente: Medios




