El gobernador Ignacio Torres presentó un ambicioso proyecto de ley que apunta a convertir a Chubut en la primera provincia del país con impuestos cero para la construcción, en un intento por dinamizar la economía, sostener el empleo y atraer inversiones privadas en medio de la fuerte recesión nacional.
La iniciativa, que será enviada a la Legislatura provincial, contempla la exención total del Impuesto sobre los Ingresos Brutos para distintas actividades vinculadas a la construcción de viviendas y edificios residenciales, además de beneficios de hasta el 100% en el Impuesto de Sellos para quienes desarrollen proyectos inmobiliarios en territorio chubutense.
“Tenemos que actuar con creatividad y herramientas concretas para sostener el trabajo”, afirmó Torres durante el anuncio realizado en Casa de Gobierno, acompañado por referentes de la construcción, gremios y empresarios del sector.
El mandatario defendió el costo fiscal de la medida y aseguró que el objetivo es generar un efecto multiplicador sobre la economía provincial. “Una mayor actividad en la construcción mueve comercios, servicios, gastronomía y genera empleo en cada localidad”, sostuvo.
La propuesta estará vigente entre junio de 2026 y junio de 2027, y tendrá una condición central: quienes adhieran al régimen deberán garantizar mano de obra chubutense. “Si una obra se hace en una ciudad, los trabajadores deberán ser de esa localidad”, remarcó el gobernador.
El proyecto incluye beneficios para constructoras, reformas, instalaciones de gas, agua y climatización, carpintería, herrería y terminaciones, entre otras actividades del rubro. También prevé fuertes incentivos fiscales para contratos, financiamiento y acuerdos vinculados a desarrollos habitacionales.
Torres vinculó la iniciativa con una estrategia más amplia de perfil productivo y aseguró que en los próximos días anunciará un nuevo plan de infraestructura pública para toda la provincia. Además, destacó como antecedente la Ley de Promoción a las Inversiones Turísticas, impulsada al inicio de su gestión, que según indicó ya permitió activar más de 25 proyectos privados.
Con este paquete de beneficios, el gobernador busca posicionar a Chubut como una provincia competitiva para las inversiones, diferenciándose del escenario nacional marcado por la caída de la obra pública y el freno en la actividad económica. La incógnita ahora pasa por el impacto real que tendrá el alivio impositivo y si alcanzará para acelerar inversiones en un contexto todavía atravesado por incertidumbre económica.




