El papa León XIV llegará este domingo 8 de noviembre a la Argentina para iniciar una histórica visita apostólica de tres días, que marcará el regreso de un pontífice al país después de 39 años. Su agenda combinará encuentros institucionales, actividades pastorales y misas multitudinarias en distintos puntos del territorio nacional, en un viaje que estará acompañado por un amplio operativo de seguridad.
El Santo Padre arribará al país después de su paso por Uruguay y será recibido en el Aeroparque Metropolitano por el presidente Javier Milei, representantes de la Cancillería y las principales autoridades de la Conferencia Episcopal Argentina.

Una vez finalizado el recibimiento, se trasladará a la Plaza San Martín para rendir homenaje ante el monumento al prócer argentino. Luego irá a la Casa Rosada, donde mantendrá una audiencia protocolar con el mandatario a las 17:50. La primera jornada concluirá con un acto en el Palacio Libertad, donde brindará un mensaje ante autoridades nacionales, diplomáticos y representantes de la sociedad civil.
Una agenda pastoral con foco en los sectores vulnerables
Uno de los ejes centrales de la visita será el acercamiento del Pontífice a las personas en situación de vulnerabilidad. Entre las actividades previstas se encuentra una recorrida por el Pequeño Cottolengo Don Orione, en Claypole, donde residen más de 400 personas con discapacidad.
También visitará la cárcel de Devoto, donde se reunirá con alrededor de 70 personas privadas de su libertad y escuchará sus testimonios.

La agenda incluirá, además, un encuentro con representantes del mundo del trabajo, sindicalistas y empresarios en la Universidad Católica Argentina (UCA).
Las misas multitudinarias en Buenos Aires, Córdoba y Luján
Las celebraciones religiosas serán otro de los momentos centrales del viaje apostólico. León XIV encabezará misas multitudinarias en el Monumento a los Españoles, en el barrio porteño de Palermo; en el predio de la Federación Argentina de Aviones, en la ciudad de Córdoba; y en la Basílica de Luján, donde concluirá su recorrido el miércoles 11 de noviembre.
La expectativa por la llegada del Papa también se refleja en la movilización prevista durante las jornadas de su visita. Según las estimaciones oficiales, más de siete millones de personas podrían desplazarse para participar de las distintas actividades.

Frente a esa convocatoria, el Gobierno nacional puso en marcha un operativo de seguridad coordinado por el Ministerio de Seguridad a través de un Comando Unificado. El dispositivo involucrará a cerca de 50.000 efectivos de las cuatro fuerzas federales, la Secretaría de Inteligencia de Estado (SIDE), el Servicio Penitenciario y las policías de las jurisdicciones involucradas.
El despliegue contará además con el apoyo permanente de la Guardia Suiza y la Gendarmería Vaticana, encargadas de acompañar la custodia del Pontífice.

Fuente: Medios










