El incendio que se desató durante la madrugada del último martes en el depósito regional de La Anónima de Cipolletti dejó un escenario de destrucción absoluta. Desde el exterior ya era evidente la magnitud de los daños, una situación que fue confirmada por las autoridades del Cuartel de Bomberos de Cipolletti, que encabezaron el operativo para combatir las llamas. Afortunadamente, el siniestro no provocó personas heridas.
Los techos de los galpones colapsaron por efecto de las altas temperaturas y en todo el predio solo quedaron restos calcinados, muchos de ellos imposibles de identificar.
En ese centro logístico se almacenaban los productos destinados a abastecer a cerca de 30 sucursales de la región, incluyendo alimentos, electrodomésticos, artículos de limpieza, indumentaria y productos de bazar.
Además de la mercadería, también resultaron destruidos equipos fundamentales para la operación diaria, como autoelevadores, maquinaria y herramientas logísticas. Las pérdidas económicas son consideradas millonarias.

Aún persisten focos de incendio
A casi seis días del inicio del siniestro, todavía se observa humo saliendo desde distintos sectores del predio, señal de que permanecen pequeños focos activos entre los escombros.
Por ese motivo, el personal de Bomberos continúa monitoreando la zona y espera que termine de consumirse el material que aún permanece encendido para poder ingresar con seguridad a los sectores más afectados y realizar las pericias correspondientes.
El jefe del Cuartel de Bomberos, Gonzalo Cardozo, explicó que antes de avanzar con la investigación es necesario garantizar las condiciones de seguridad para evitar riesgos durante el trabajo de los especialistas.

Desde las primeras horas posteriores al incendio comenzó a tomar fuerza una hipótesis que también fue mencionada por el Ministerio Público Fiscal. Según esa versión, el fuego se habría iniciado en el exterior del predio, en una zona lindera a las vías del ferrocarril.
De acuerdo con las primeras presunciones, personas en situación de calle que se refugiaban en antiguas construcciones cercanas —también destruidas por las llamas— habrían encendido una fogata para combatir las bajas temperaturas. El fuego se habría descontrolado y posteriormente se propagó hacia los galpones del centro logístico, desencadenando el desastre.
Un operativo de gran magnitud
Los primeros en intentar controlar el incendio fueron los trabajadores que cumplían funciones durante el turno nocturno. Debido a que el establecimiento operaba las 24 horas, los empleados reaccionaron de inmediato utilizando mangueras y extintores.
Sin embargo, la intensidad de las llamas superó rápidamente cualquier intento de contención, por lo que fue necesario solicitar la intervención de los bomberos y evacuar completamente el edificio.
Desde el Cuartel de Bomberos de Cipolletti señalaron que se trata de uno de los incendios más importantes registrados en los últimos años en la región. La magnitud del operativo obligó a convocar refuerzos de Neuquén, Fernández Oro, Cinco Saltos y Allen, que trabajaron en conjunto para combatir el fuego y evitar que se extendiera a otros sectores.
Fuente: Medios.






