La Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN) Río Negro criticó la decisión del Gobierno provincial de implementar una prueba piloto de reconocimiento facial para el control de asistencia en el hospital de San Antonio Oeste y reclamó que los recursos se destinen a mejorar salarios, equipamiento e infraestructura sanitaria.
A través de un comunicado, el gremio dejó en claro que no se opone a los mecanismos de control laboral, pero consideró que la medida evidencia una “escandalosa distorsión de prioridades” en un contexto marcado por reclamos salariales y dificultades en el sistema de salud pública.
Desde la organización señalaron que los trabajadores estatales ya cuentan con sistemas de registro de asistencia y remarcaron que el debate no pasa por el control del presentismo, sino por las decisiones presupuestarias adoptadas por el Ejecutivo.
“El problema no es el control del presentismo, el problema son las prioridades”, afirmaron desde UPCN.
El sindicato sostuvo que mientras se destinan fondos a nuevas tecnologías de monitoreo, continúan sin resolverse problemas estructurales que afectan a hospitales y centros de salud de la provincia.
Entre los ejemplos mencionados, señalaron la situación del tomógrafo del hospital Artémides Zatti de Viedma, que permanece fuera de servicio desde hace dos meses. Según indicaron, la reparación del equipo tendría un costo estimado de 60.000 dólares.
Además, cuestionaron la contratación de una empresa privada para auditar certificados médicos y pusieron en discusión los recursos destinados a ese tipo de controles.
Reclamos por salarios e insumos
UPCN enumeró una serie de demandas vinculadas al funcionamiento del sistema sanitario provincial, entre ellas salarios que no alcanzan a cubrir la canasta básica, falta de insumos y medicamentos en guardias hospitalarias, así como equipamiento deteriorado o sin mantenimiento.
“Es una total falta de sensibilidad poner cámaras de última generación para mirarle la cara a un trabajador al que no le alcanza la plata para llegar a fin de mes, en edificios donde a veces no hay ni insumos elementales para atender a un paciente”, expresaron desde la conducción gremial.
Frente a este escenario, el sindicato solicitó al Ministerio de Salud que suspenda la implementación del sistema de reconocimiento facial y reoriente esos recursos hacia la recomposición salarial y el fortalecimiento de la infraestructura hospitalaria.
“La salud pública se defiende con salarios dignos y hospitales equipados, no con empleados vigilados y empobrecidos”, concluyeron desde UPCN, organización encabezada por Juan Carlos Scalesi.
La polémica se desató luego de que el Gobierno provincial anunciara una experiencia piloto de control biométrico en el hospital de San Antonio Oeste, una medida que generó cuestionamientos por parte de la representación sindical de los trabajadores estatales.
Fuente: Medios.




