La tranquilidad de los vecinos de la avenida Belgrano, en Centenario, volvió a verse alterada durante la madrugada de este sábado 7 de noviembre. Un grupo de jóvenes se reunió nuevamente en el sector con motos y autos, provocó ruidos durante varias horas y protagonizó nuevos cruces con una residente que decidió registrar lo ocurrido y denunciar públicamente la situación.
Se trata de Eliana, quien vive junto a su familia frente a la avenida y ya había expuesto los reclamos vecinales durante la semana. Esta vez difundió nuevos videos en los que se observa parte de los enfrentamientos verbales con algunos de los involucrados. Con esas imágenes, adelantó que volverá a la comisaría ubicada a pocas cuadras para realizar otra exposición policial.
En diálogo con medios locales, la mujer relató que salió de su casa en dos oportunidades para filmar lo que sucedía. “Se juntaron de nuevo y empezaron con lo mismo de siempre: ruidos, aceleraciones y música fuerte. Salí en una primera instancia a la 1 de la mañana y después a las 5.30 para grabarlos. En ese lapso de tiempo pude dormir un poco”, contó.
Según su testimonio, durante el segundo episodio algunos jóvenes la increparon y justificaron su presencia en el lugar. “Son ilógicos porque no entienden que lo que están haciendo está mal. La segunda vez que salí, los que estaban me decían que habían llegado a las 4 de la madrugada y que no estaban haciendo ruido, que no eran los únicos que estaban en el lugar y que lo hacía todo el mundo, pero yo tengo todo grabado”, sostuvo.

La vecina también señaló que uno de los jóvenes que ya había protagonizado un cruce con ella el fin de semana anterior regresó y estacionó su auto frente a la vivienda con la música a alto volumen. Aseguró que lo hizo de manera intencional y que, cuando volvió a ingresar a su casa, el conductor subía y bajaba el volumen reiteradamente.
“Fue a propósito. Lo filmé y él me decía que no podía hacerlo sin su consentimiento. Cuando volví a entrar a casa subía el volumen tres segundos y lo bajaba, así sucesivamente. Tiene de esos parlantes que te hacen vibrar los vidrios de la casa”, relató.
En esta oportunidad, además, intervino personal de Tránsito de la Policía de Neuquén. Eliana contó que observó desde su ventana cómo los efectivos solicitaban la documentación a varios conductores y retiraban algunas motos en una camioneta policial. Según indicó, no había advertido procedimientos de ese tipo en episodios anteriores.
La preocupación por sus hijos y el impacto en la familia
La situación también repercute en la vida cotidiana de la familia. Eliana contó que uno de sus hijos adolescentes la escuchó salir durante la madrugada para enfrentar a los responsables de los ruidos y, cuando regresó, le pidió que dejara de hacerlo y se cuidara. “Cuando volví me dijo que ya estaba, que me cuidara”, recordó con angustia.
En la vivienda viven cuatro menores, entre ellos un bebé de cuatro meses. La mujer explicó que las aceleraciones de las motos sobresaltan al más pequeño, mientras que sus otros hijos necesitan ponerse auriculares para intentar dormir cuando la música continúa durante la noche.
Basura, vandalismo y temor entre los vecinos
Los reclamos de los residentes de la avenida Belgrano no se limitan al ruido. Según denunciaron, también se acumula basura en el sector, se producen daños en carteles y vehículos y algunas personas consumen alcohol y dejan botellas tiradas. Además, señalaron que hay jóvenes que orinan en el canal de la zona.
Eliana mencionó especialmente el caso de una mujer de 86 años que vive sobre la avenida y que, según contó, tiene miedo de salir a comprar por las mañanas debido a que los grupos permanecen en el lugar durante toda la noche, en ocasiones hasta cerca de las 9.30. También indicó que hubo roturas de vidrios en vehículos estacionados sobre la vereda.
La vecina expresó que la situación afecta su bienestar emocional y reclamó una intervención sostenida de las autoridades. “Yo me siento abandonada por el sistema, me afecta mucho psicológicamente todo lo que está pasando y es un tema que incluso hablo con mi psicóloga. No cuesta nada que pongan un puesto de control como están haciendo en Neuquén“, concluyó.
Fuente: Medios










