Una trabajadora que se desempeñó durante casi 18 años como moza en un casino de Las Grutas obtuvo un fallo favorable de la Justicia, que reconoció que una de las afecciones físicas que padece fue consecuencia directa de las tareas que realizó durante años y ordenó a la aseguradora de riesgos del trabajo indemnizarla.
La mujer cumplía jornadas de entre siete y ocho horas de pie, trasladando bandejas con bebidas y realizando de manera repetitiva movimientos con los brazos y los hombros. Con el paso del tiempo comenzó a sufrir problemas de salud que atribuyó a esas condiciones laborales.
En agosto de 2023 denunció ante la ART que padecía insuficiencia venosa crónica y tendinitis en el hombro izquierdo como enfermedades profesionales. Sin embargo, la aseguradora rechazó el reclamo.
Frente a esa negativa, inició una demanda laboral para que se reconociera el origen laboral de sus patologías y se le abonara la correspondiente indemnización.
Durante el proceso intervino el Cuerpo de Investigación Forense, cuya pericia médica concluyó que la trabajadora presentaba dos enfermedades profesionales: várices relacionadas con la permanencia prolongada de pie y tendinitis del hombro izquierdo provocada por los movimientos repetitivos y el traslado habitual de bandejas.
No obstante, el informe señaló que la mujer ya había sido indemnizada años atrás por la insuficiencia venosa, por lo que la incapacidad indemnizable en esta causa quedó limitada a las secuelas derivadas de la lesión en el hombro izquierdo.
El juez que emitió el primer voto destacó que la pericia estaba debidamente fundada y que no existían elementos para apartarse de sus conclusiones. Además, remarcó que la ART no contestó oportunamente la demanda, circunstancia que permitió tener por ciertos los hechos expuestos por la trabajadora y que coincidían con las pruebas incorporadas al expediente.
Con esos fundamentos, la Cámara del Trabajo de Viedma concluyó que la tendinitis del hombro izquierdo tuvo relación causal con las tareas habituales desarrolladas en el casino y reconoció la existencia de una incapacidad laboral permanente parcial.
Finalmente, el tribunal hizo lugar parcialmente a la demanda y condenó a Prevención ART a indemnizar a la trabajadora por las secuelas derivadas de la lesión en el hombro izquierdo.




